LA GRAN LOGIA IBÉRICA UNIDA
G.·.L.·.I.·.U.·.
(LA ASOCIACIÓN)

La Gran Logia Ibérica Unida (GLIU) no es una sociedad secreta, sino una asociación discreta. Es una Gran Logia Tradicional y Regular.

Ha sido creada el año 2007 por un grupo de Hermanos Regulares Españoles, deseosos de propagar la verdadera luz de una Francmasonería Tradicional y Regular. Una masonería enraizada en los valores que encarna la tradición masónica española y que se siente heredera de su historia. La Gran Logia Ibérica Unida (GLIU) es una Obediencia Masónica Española, Tradicional y Regular, de masones antiguos, libres y aceptados, que hace suya esta herencia como valioso legado y trabaja para enlazar este con el presente y el futuro.

La Gran Logia Ibérica Unida (GLIU) no es una sociedad secreta, puesto que es una asociación legal, regulada por la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de Marzo. Sus estatutos han sido depositados en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior el cual los ha inscrito en el Grupo 1, Sección 1 con el número nacional 588836 y sus miembros directivos están igualmente inscritos en el mencionado Registro Nacional de Asociaciones.

La Francmasonería es una asociación con unas características de discreción muy significadas en España y en algunos otros países con una similar historia convulsa, carente largo tiempo de libertades cívicas a la par que con una fuerte presión confesional católica. Su ejercicio se vio reiterada y cruelmente reprimido. Caso contrario a lo sucedido en países como Inglaterra y sobre todo en Estados Unidos de América, dónde, a menudo, es un honor el hacer figurar los títulos Francmasónicos en la tarjeta de visita. En los Estados Unidos de América, ciertas partes de la instalación del Venerable Maestro son, a veces públicas.

En consecuencia, ante las sucesivas persecuciones y las diferentes etiquetas difamantes que los sucesivos gobiernos totalitarios impregnados de fundamentalismo confesional han hecho gravitar sobre la Francmasonería, esta ha podido ser debilitada en nuestro Estado. Las crueles persecuciones que muchos de sus miembros han sufrido, hace que muchos Francmasones españoles prefieran conservar el anonimato y permanecer prudentes respeto a su pertenencia a nuestra Cofradía. Algo que a día de hoy está cambiando, pese a que no son escasos los intentos desde ciertos sectores intolerantes, con permanentes campañas falaces e insidiosas en mantener vivo el espíritu inquisitorial de otras épocas o de la fenecida dictadura franquista.

Es, pues, una regla que ningún Francmasón nunca debe revelar en el exterior la pertenencia a nuestra Institución de otro Hermano, sin la aprobación formal de éste. La Francmasonería es más conocida en nuestro país por la propaganda oficial realizada durante muchos años por la dictadura franquista o por sectores eclesiásticos, con todo el repertorio de infamias y calumnias. De forma intencionada se ha intentado borrar sus esfuerzos a favor del desarrollo de las virtudes morales, cívicas, democráticas, del librepensamiento, de la igualdad, de la libertad, ó por la creencia de interpretación libre en un Ser Supremo aceptado comúnmente como Gran Arquitecto del Universo, que son esenciales en una Gran Logia Regular. En nuestros trabajos mantenemos abierto el “Volumen de la Ley Sagrada”, que en el ámbito cultural en el que surgió la Masonería era la Biblia. Es un símbolo sintetizador de una tradición de búsqueda y, como tal, desprovisto de carácter dogmático. Por ello también, lo cubren siempre la “Escuadra” y el “Compás”, símbolos de rectitud y de creatividad.

La Francmasonería es igualmente discreta en cuanto a sus trabajos, ya, que si bien los rituales pueden encontrarse en cualquier librería especializada o en Bibliotecas, guardar los secretos del oficio es el primer deber de los miembros de una corporación. La enseñanza no contiene pues secretos, pero debe seguirse una vía pedagógica estricta de forma que pueda asegurarse, dentro de lo posible, que aquel que recibe el mensaje lo habrá comprendido bien y, a su vez, sabrá transmitirlo sin alterarlo. La transmisión oral, de boca a oído, es uno de nuestros principios de trabajo, y cuando una cosa nos es querida o sagrada, no la echamos a perder diciéndola al primero que se presenta.

La Gran Logia Ibérica Unida es un espacio masónico abierto a quienes buscan la Verdad sinceramente y sin prejuicios. De manera especial, reservamos un lugar entrañable para quienes se interesan por la Masonería en su dimensión más profunda y por la propuesta espiritual que representa.

La Gran Logia Ibérica Unida, Heredera de la Tradición conservada por los antiguos masones, constructores de oficio, y enriquecida con elementos de otras tradiciones iniciáticas clásicas, es un Orden Masónica que propone y practica un método propio, que contiene las pautas de la auto-construcción personal. La metodología simbolista masónica se concreta en una pluralidad de formulaciones, o ritos de rico contenido psicológico, que subrayan un mensaje esencial: la necesidad del conocimiento de sí mismo y el perfeccionamiento personal en fraternidad, como presupuesto de la contribución positiva del individuo al bien de la gran Fraternidad humana.

Por ello, nuestro camino se estructura alrededor de tres grandes ejes:

  • Intelectual y psicológico, tratando de aumentar y aunar conocimiento y conciencia, sin que esta búsqueda sea confundida con la puramente filosófica o científica, tambien legítimas en su lugar.
  • Ético, marcado por una voluntad de apertura a los otros, humanista y respetuosa de la libre opción personal.
  • Espiritual, porque definitivamente la búsqueda de todo masón tiene por fin trascender la pura inercia de la materialidad, integrante de su ser, elevándole hacia un Orden universal.

La actividad masónica no es una utopía desconectada del vivir cotidiano, ni algo pretérito, sino una realidad que tiene mucho que aportar al hombre del siglo XXI que desea, hoy como ayer, dar a su vida un sentido propio a través de una opción espiritual adogmática y abierta, que le permita hacer de su vida una obra de Arte.

La Institución masónica nació como vía específicamente masculina. Hoy es habitual ya las mujeres pueden acceder a gran número de Logias femeninas, con derechos y deberes iguales a los de los varones, como no podría ser de otra forma una sociedad cada vez más inspirada en principios solidarios y de igualdad. La Gran Logia Ibérica Unida mantiene su calidad de Obediencia masculina, afirmando con rotundidad su apoyo y fraternal simpatía a los Talleres femeninos.

Creemos que el trabajo en las Logias ha de ser vivido y realizado, ajeno a motivaciones e inquietudes puntuales sean estas partidistas, religiosas, financieras, etc., . Por el contrario, sí nos interesan todos los aspectos genéricos de la vida social en su dimensión humanitaria, subrayando la importancia de la dignidad humana y del respeto a los derechos humanos.

La Gran Logia Ibérica Unida usa como método de trabajo iniciático, una practica multiritual enriquecedora, donde se combinan los Ritos mas consagrados de la Masonería trabajados en las diversos Logias con una presencia mayoritaria del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el más extendido en el mundo masónico.